jueves, 30 de agosto de 2007

Hia hia to


Tengo una alumna de magisterio infantil que tiene serios problemas con el acento. Pues bien, durante una de nuestras clases de ortografía me di cuenta de que el hiato contiene un diptongo. ¿no les parece un tanto irónico?. No sé ustedes, pero yo siempre consideré al hiato algo negativo, siempre ha tenido esa palabras una connotación bastante negativa, como si fuese algo malo. En cambio, el diptongo, todo lo contrario. Lo veo como algo bueno, correcto, como si el hiato fuese un vándalo, rebelde, que rompe diptongos cual piquete, deshaciendo el orden natural de las cosas.
Es como si el algo bueno reinara dentro del mal; esto es, que a pesar de ser un hiato, en el fondo es un diptongo más. El hiato es bueno por naturaleza, pero la ortografía le corrompe. No sé quién inventó está palabra pero era un auténtico genio. Quería hacernos ver que dentro de lo malo reina algo bueno y que sólo hay que ajustarlo a un contexto adecuado para que salga a la luz. ¿creen que exagero? Estoy seguro de que Skakespeare se inspiró en el hiato, o quizás nunca lo conoció y sea un homenajec al dramaturgo británico. Lo único que sé es que si mezclo colacao con leche obtengo chocoleche. No sé si entienden qué quiero decir, pero fíjense en otro detalle, diptongo contiene la palabra "tongo". ¿Qué quiere esto decir? ¿Que todo no es realmente un diptongo, que se hace pasar por quien no es realmente? ¿se trata acaso de un hiato disfrazado de diptongo? Es posible, no sería el primer hiato con piel de diptongo. Me gustaría que reflexionaran sobre esta dicotomía, el doble lado de las personas, su susceptibilidad, su veleidad y su autenticidad. ¿quiénes prefieren ser ustedes, diptongos, hiatos, hormigas atómicas? Yo personalmente prefreriría ser la hormiga atómica.

lunes, 27 de agosto de 2007

Mi sueño de ayer

A ver qué les parece mi último sueño. Me sentía tremendamente atraído (nada más lejos de la realidad por Aída Nízar con la cual me disponía a practicar el coito mientras ella me despreciaba con comentarios como "no estás a mi altura" antes de iniciar el acto. Les juro que las palabras son textuales. Aparte de este accidente recuerdo que estaba desorientado viéndome perseguido por unos bribones que querían pegarme por Dios sabe qué razón. Una vez a salvo recuerdo que había quedado para salir por la noche con algunos jóvenes, pero iba en bicicleta desde no sé dónde hacia Vigo y al llegar a Madrid a eso de las 2 de la madrugada les dije que me mandasen un sms diciéndome en qué local estaban, dando por hecho que llegaría en cuestión de minutos a la ciudad olívica. Aún así llegué a eso de las 6 y les dije que quedaba cancelado el convite. Poco después me hallaba en una pequeña sala, toda ella de madera con un par de personas más. Miramos por la ventana y avistamos lo que parecía un ovni. Terriblemente asustado me dirigí hacia fuera intentado escapar, sobre todo tras ver las caras de mis amigos y como éstas iban perdiendo la forma habitual. No sé cómo expliárselo ya que no soy un Rodrigo Luis, pero les diré que que era una imagen sumamente desagradable, algo así como si su cara fuera succionada por los huesos de la misma. Intenten hacerse una idea. Intenté escaparme por la puerta, pero al salir vi cómo la naturaleza que rodeaba la cabaña iba tiñéndose de tonos sepia, lo cual relacioné con mi inminente muerte. Me sorprendí cuando resucité ya en el mundo consciente.

sábado, 30 de junio de 2007

Rundolph Simmons















No había nadado aquella mañana y no era capaz de pensar como antes. Además no había podido encontrar un hueco verde donde poder esconderme durante unos segundos. Si no tengo esa maldita oportunidad no puedo comportarme como una persona normal, aunque a estas alturas tengo dudas sobre qué es lo que se podría considerar normal y qué no. A mi me gusta el color verde y al azu, no el rojo, en cambio, uso más el rojo debido a mi profesión, es un poco irónico porque es un color que nunca me gustó. Mi madre me obliagaba a vestir un jersey granate que me daba auténtico asco y ahora acabo con un jersey como ese con mayor frecuecia de la que querría. El mejor momento del día era cuando me sumergía en aquella agua fría y abría los ojos. Entonces comprendí esa expresión de más claro que el agua. Todo es azul y claro. Todo está en silencio y todo ocurre a cámara lenta. Lo bueno dura poco, por eso no podemos respirar bajo el agua. Por lo menos yo lo veo así y mi madre también lo veía así. Ahora ya sé que no voy a volver a sufrir las noches, a partir de ahora sólo habrá luces. Sólo dormiré una vez más solo. Es curioso pero no me da miedo. Me da la impresión de que ahora podré ser feliz por fin quizás porque sé que ya no haré daño a nadie y que es quizás la solución más justa y lo que la mayoría de la gente desearía. Tenía que haberme bañado unos minutos o por lo menos haber podido disfrutar unos minutos descanso y abstracción para no volver a hacer daño. Ahora es demasiado tarde. No siento ningún tipo de placer, pero la verdad es que tampoco siento pena. Ha llegado un momento a partir del cual ya no siento ni padezco. Ya no me molesta el color rojo, incluso me huele bien. Es un olor fuerte que me hace sentir importante, me llena y me repugna al mismo tiempo, pero es tal vez esa pestilencia la que me hace sentirme vivo. Creo que hay muy poca gente que me comprende, pero necesito agua, incluso cuando no la tengo cerca. Y cuando no la tengo, es entonces cuando el verde empieza a ser rojo.

viernes, 29 de junio de 2007

Buenos días














Es preciso estar siempre ebrio.
Esto es todo: la única cuestión.
Para no sentir la horrible carga del tiempo
que desgarra vuestros hombros
y os inclina sobre la tierra.
Es preciso embriagarse sin tregua.


Pero ¿de que? De vino, de poesía o de virtud,
como os parezca. Pero embriagaos.

Y si alguna vez, en las escaleras de un palacio,
en la verde hierba de una zanja,
en la triste soledad de vuestro cuarto os despertáis,
disminuida o desaparecida ya la embriaguez,
preguntadle al viento,
a la ola, a la estrella,
al pájaro, al reloj,
a todo lo que huye,
a todo lo que gime,
a todo lo que rueda,
a todo lo que canta,
a todo lo que habla,
preguntadle que hora es.

Y el viento, la ola,la estrella, el pájaro,
y el reloj, os responderán: "Es la hora de embriagarse!
¡Para no ser martirizados, esclavos del tiempo,
embriagaos, embriagaos sin cesar!
De vino, de poesía o de virtud,
como os parezca."

Señor Takeshi, busqué una foto suya en Internet, por no poner una del asqueroso de Baudelaire, pero cómo es posible que no haya ninguna. ¿Utiliza usted ahora un psedónimo, un nombre artístico, acaso?.

lunes, 18 de junio de 2007

Roy Orbison


Quería actualizar con un cantante que desde pequeño me gustado siempre muchísimo. Me parece que tiene una voz genial, que me recuerda un poco a la de Elvis cuando cantaba baladas. Aunque he de decir que me parece mejor la de "Big O". Recuerdo que de niño me afectó un poco la noticia de su muerte. Lo curioso es que acabo de darme cuenta de que murió en 1988, cuando era rematadamente joven, un niño, vaya. Mientras escribo esto me doy cuenta de que, a lo mejor ni me enteré de su muerte y fue gracias a ella y al propio mito que la provocó que le conocí mejor y pude más fácilmente escuchar sus canciones. Digo esto porque les hablo de una época donde no existía internet, ni siquiera CDs, y la radio, la tve y la tvg eran las únicas fuentes posibles para escuchar música. Qué sería de "pretty woman" sin su tema central. Aun se me pone la piel de gallina al escuchar "in dreams" o "only the lonely". En estos temas creo que se nota su lógico pesimismo existencial tras perder a su primera mujer en un accidente y a dos de sus tres hijos en un incendio. No tengo mucho más que decir de este hombre. Simplemente siempre le tuve bastante cariño sin llegar a idolatrarle ni mucho menos. Pero me gusta mucho, me he permitido recuperar un pseudoídolo de mi infancia y querría saber qué opinan ustedes.

A candy-colored clown they call the sandman
Tiptoes to my room every night
Just to sprinkle stardust and to whisper
Go to sleep. everything is all right.

I close my eyes, then I drift away
Into the magic night. I softly say
A silent prayerlike dreamers do.
Then I fall asleep to dream my dreams of you.

In dreams I walk with you. in dreams I talk to you.
In dreams youre mine. all of the time were together
In dreams, in dreams.

But just before the dawn, I awake and find you gone.
I cant help it, I cant help it, if I cry.
I remember that you said goodbye.

Its too bad that all these things, can only happen in my dreams
Only in dreams in beautiful dreams.

jueves, 14 de junio de 2007

Trenes de carbón


El joven le preguntó al viejo: "oiga, abuelo, ¿añora ser joven?" El anciano sonríe y tras una breve pausa le responde:
"Claro hijo, ser joven es lo mejor que te puede pasar. Eres fuerte, vital. Puedes correr por el campo, perseguir a las palomas, saltar, puedes jugar con otros chicos de tu edad, piensas que vivirás eternamente, piensas que eres invencible, puedes planear tu vida, tienes ilusiones, crees que cuando seas viejo el mundo será mejor, crees que la gente cambia, conoces chicas guapas, bailas durante horas sin cansarte, aprendes todos los días algo, maduras, luchas, te rindes, recuperas la ilusión perdida, pasas del llanto a la risa tan rápido que pronto te olvidas del porqué de tus lágrimas. No te conformas con un grano de arena. Aprendes a querer, aprendes a llorar, lloras sin saber por qué, le llamas melancolía a tu tristeza pensando que así quedas como un poeta. Tienes esperanzas, sueñas con el futuro, haces planes, creas mundos donde tú serás el protagonista y donde algún día liderarás algo, sea una familia, una banda de rock, un equipo, una empresa, o simplemente un grupo de tontos con gracia que disfrutan hablando de temas baladíes. Puedes coger en brazos a tu chica, puedes perseguir sueños. Tienes fuerza. Puedes perseguir y puedes escapar. Crees en la igualdad, crees en la libertad, y crees que "imposible is nothing". Te hacen creer que es posible lo imposible. Cada vez llegas más alto, cada vez eres más fuerte y cada tu voz suena más grave y más gente la escucha. Cada vez tienes más poder. Cada vez tienes más dinero y puedes hacer más cosas por ti mismo. Sueñas despierto y duermes inquieto planeando el día siguiente"
El joven, tras escuchar atentamente cada palabra del viejo, en parte alicaído y absorto y en parte atento y curioso, torna sus serios gestos, los cuales por un momento le habían envejecido tres o cuatro años, para paulatinamente recuperar su infancia por un momento olvidada (víctima de las palabras del anciano) y esbozar una empática sonrisa de viejo que parecía contener al mismo tiempo rabia, orgullo, y cariño, para proceder a asestarle esta respuesta al anciano incrédulo:
"abuelo, pues yo prefiero ser viejo, pues así seré más sabio, no tendré miedo a nada ni a nadie, pues seré demasiado viejo como para tenerlo. Podré dar consejo a los perdidos, ayudarles a encontrar lo que buscan, o intentar que tengan algo que buscar. Seré fuerte, pues nadie querrá hacerme daño, ya que les engañaré con mi aspecto endeble y delicado. A quién no resulte dócil, resultaré sabio, o quizás tonto. Intentaré aprovechar estas tres cualidades. Podré resolver problemas, porque ya habré pasado por todos y conozco su solución, si no por mi propia experiencia, por la de otros que, triunfales o derrotados, habrán sufrido las trampas de la vida. Intentaré hacer verdad eso de la experiencia es la madre de la ciencia para que escuchen lo que ahora intento decir y por demasiado joven no me creen. Han quién dice también que es la paciencia la madre de la ciencia. También me vale, pues aunque no quedará demasiado tiempo, habré aprendido a esperar antes de actuar. Aconsejaré qué trenes coger, ayudaré a los míos y los otros, a llegar a tiempo a los que yo he perdido o he tardado tiempo en alcanzar. Ayudaré a mirar y a escuchar. Impeleré a respetar, a amar e intentaré educar omitiendo el verbo odiar y las miradas de soslayo. Podré decir todo lo que pienso sin miedo a ser rechazado, pues en el peor de los casos dirán que estoy de vuelta de todo, lo cual no sé bien qué significa, quizás algo así como allá él con sus locuras. No echaré de menos mi infancia pues dicen que una vez viejo, 100 veces niño. Creeré que la gente puede cambiar y se lo demostraré con mi ejemplo particular. No dejaré de soñar aunque mis sueños se desvanezcan lentamente y sus pavesas se las lleve el viento a sitios que por mi edad ya no podré alcanzar. Soñaré que soy joven y que puedo volar, saltar, correr, llevar a la chica que sólo conocí en sueños a sitios que todavía no he visitado básicamente porque no existen. No intentaré ser invencible a cambio de conocerme más a mi mismo y de conocer mis límites, sin creer demasiado en ellos. Seguiré madurando, luchando, riendo y llorando. Me reiré de la melancolía y las lágrimas del cocodrilo. Elegiré bien los pocos momentos en que me dignaré a llorar y buscaré la risa fácil allí donde se encuentre. Dejaré de perseguir a los palomas para darles de comer, lo cual, me agradecerán, creo. Descansaré tranquilo siguiendo el ejemplo de mis predecesores buscando la vida hasta encontrar la muerte. Me reiré de la competencia, del dinero, de todo lo material que poseo, de cuánto lo he valorado y del poco valor que finalmente tiene. Es cierto que me arrepentiré del tiempo perdido, y que lloraré a los míos. Es cierto que me preguntaré a dónde van los errores cometidos que ya no tienen remedio y que mi egoísmo y me ego me acosarán preguntándome si servirá de algo lo que he vivido y si me recodarán mañana cuando me haya ido. Pero, por lo menos, habré disfrutado construyendo caminos. Construyan bosques y cuidenlos, pardiez.

viernes, 8 de junio de 2007

O si no, nos enfadamos


Todos ustedes tendrán, quién más, quién menos a dos o tres actores que les han acompañado mientras iban ustedes creciendo poco a poco y haciéndose mayores. Pues yo podría mencionar a Stallone con sus Rockys y Rambos y demás filmes que nos han hecho vibrar, o quizás al actual gobernador de California cuyo apellido no escribiré por ser éste de una dificultad elevada. Pero si tuviese que elegir a uno, ése sería Louis de Funés, el clásico gendarme televisivo, que quizás algunos de ustedes, por su corta edad, no recordarán. Pero sólo si tuviese que elegir a uno. Porque Bud Spencer y Terence Hill han sido y serán siempre mis ídolos televisivos. Bud Spencer (Carlo Pedersoli, se cambió de nombre usando Bud por la marca de cerveza y Spencer como homenaje al actor Spencer Tracy ) además un nadador de éxito en su juventud (medalla de plata en Helsinski y primer italiano en bajar del minuto en los 100 metros en estilo libre) ha sido el mejor mamporrero ( entiéndase como repartidor de mamporros) de la historia del cine. En cuanto a Terence Hill (el veneciano Mario Girotti, medalla de plata en su equipo de remo y bronce con el natación, siendo compañero en esta disciplina de Bud Spencer) ha sido más dado al puñetazo en la cara, a la retahíla de bofetadas retadoras, al a seducción, la socarronería y las habilidades como tahúr, especialmente jugando al poker. Siempre pensé que debió encarnar a Lucky Luke, mi personaje de comic preferido. La película que más veces he visto quizás sea , aunque hace muchos años que no la veo "o si no , nos enfadamos", excelente filme donde el 80% de la película prácticamente, son peleas 2 contra 100. Excelentes competiciones entre los dos astros a ver quién era capaz de comer más perritos calientes (creo que España es el único país donde no se les llama "hot dogs"). Acabo de ver el final de "más fuerte, muchachos"que televisa la 2. Me alegra que se rescaten estos clásicos, aunque quizás podrían ofrecerlos a una hora un poco más lógica. Aun así, cada cierto tiempo, la tvg nos deleita con obras maestras como "le llaman trinidad" o "le seguían llamando trinidad", "par impar","dos superesbirros","banana joe", "puños fuera", "dos superpolicías en Miami",etc.